Los niños, la experiencia emigratoria y la limonada

La experiencia emigratoria confronta al niño pequeño con el temor del olvido. Es que la emigración quiebra la continuidad existencial, las cosas que siempre fueron de una manera, dejan de serlo aun antes de subir a un avión.

Cuando naturalmente en una conversación le preguntamos al niño “te acuerdas de….”  el recorrido mental necesario para evocar el hecho a cuenta es mucho mayor cuando se cambia la geografía.  ¿Acaso no nos ocurre a los adultos que después de haber emigrado hechos que han sido muy recientes los sentimos como muy lejanos, como si hubieran acontecido en otra vida? El emigrante tiene que poder integrar pasado y presente para recuperar el sentimiento de ser Uno mismo él mismo y desarrollar un nuevo proyecto vital.

 

Un refrán estadounidense dice “si tienes limones, has limonada”  en castellano diríamos: “no hay mal que por bien no valga”, pero no siempre es así.  La primera opción, sin embargo introduce un verdadero potencial que nos induce a construir a partir de lo que tenemos, o de los que nos va ocurriendo.  Creo que para los padres, imponer a sus hijos el desgarro del desarraigo es uno de los sinsabores más grandes que confrontamos con la emigración.  Esto es particularmente ciertos para las familias latinoamericanas,  para quienes la familia extendida más que una necesidad es un verdadero valor. Separa a los niños de sus abuelos es más penoso que separarse de los propios padres, aunque tal vez un dolor se encubra con otro.  Pero si “le sacamos el jugo a los limones”  podremos propiciarnos una rica limonada, y dulce también.  Eso requerirá trabajo y tiempo.

Las cosas que dejamos atrás generan un vacio, no hay duda, pero si no nos dejamos sucumbir a la melancolía, podemos encontrar a través de él una convocatoria, un llamado a la curiosidad, la creatividad y la construcción. Yo no podría recomendarle a nadie, cuya vida no corra peligro, que se lance al exilio, pero si ya lo han hecho, si podría sugerirles que lo enfoquen como una aventura y que monten a los niños que los acompañan en la estela del camino.  También les aconsejaría que los miren, que aprendan de sus interrogantes y de su manera abierta de ver el mundo, porque para lo que a nosotros se nos presenta como diferente, y nos sumerge en el pantano de las comparaciones, para ellos es nuevo, puro presente.

A continuación, algunos párrafos de mi Libro “De aquí para alla”  ponen color a las ideas que acabo de expresar.  Cabe tener en cuenta una vez más que esta historia está basada en mi propia experiencia con mis hijas pequeñas al momento de emigrar.

…..“Andrés se quedó  pensando y pensando,  tratando de imaginar cómo sería vivir en otro país, pero no se le ocurría nada. Cuando mamá fue a apagar la luz, Andrés le preguntó si le iba a gustar vivir en otro país.  La mamá se tomó un tiempo para contestar y Andrés se dio cuenta, cosa que aumentó el suspenso.  Finalmente, mamá, eligiendo con cuidado las palabras dijo:

-Va a ser una verdadera aventura, una que viviremos los cuatro juntos, en familia.” 

Más adelante,  en el nuevo país, Andrés se enfrenta con gran sorpresa y ansiedad con su casa que esta vacía:  “Andrés no sabía cómo reaccionar….  No había mesa, ni sillas, ni ollas, ni cubiertos, ni… ¡nada!  ¡La casa estaba vacía!….

 Mamá comprendió,  como ocurría muchas veces, qué estaba pensando Andrés.  Entonces, sentándose a su lado, en el suelo, le dijo con una sonrisa:  

-Las casas, antes de estar llenas, siempre están vacías. …..

 -Ahora,  parte de nuestra aventura será convertir esta casa,  en nuestro lugar en el mundo.  Tendremos que conseguirnos mesas y sillas y camas y ollas y adornos,  pero esta vez,  tú podrás ayudarnos a elegir. 

Eso interesó a Andrés.  A él le gustaba ayudar a mamá”

 

Nota:  Abrir el dialogo y compartir experiencias es mi intención. Por eso si después de leer este texto o cualquier otro en mi blog, tienes preguntas, inquietudes, ideas, o sugerencias, me encantaría escucharlas,

 

 

 

 

 

You may also like...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *